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miércoles, 3 de septiembre de 2014

Felipe, el socialista amado por la CIA


Comprar mitos facilones, sin muchos claroscuros, es una tendencia muy humana, que tiene un sector social como exponente destacado, la progresía. Su panteón de ángeles y demonios se alimenta de un pensamiento mecánico que se parece mucho al de ciertas iglesias milenaristas, que reducen los Diez Mandamientos a sólo dos: los buenos y los pecadores. Los buenos son parte del club, los réprobos son todos los otros. ¿Y, qué compra, sin mayor cuestionamiento, la progresía? Complejos personajes plenos de zonas oscuras, porque ejercieron el poder siendo humanos, personas, pero reducidos al afiche en blanco y negro. Esos afiches, esas caras para una camiseta, tienen poco que ver con la realidad, pero tranquilizan.

En esa exposición de buenos malos o malos buenos –a gusto del consumidor– se puede inscribir a John Fitzgerald Kennedy, Fidel Castro, Mahatma Gandhi, Che Guevara, Teresa de Calcuta, Juan Domingo Perón, Baltasar Garzón y sigue la lista, pero esta vez ponemos el ojo sobre otro astro mediático, el ex presidente del gobierno español y lobista del millonario mexicano Carlos Slim, Felipe González.
Por estos días, Felipe González, reconocido protagonista de la llegada socialista al gobierno de España, en lo que se conoció como una “transición modélica”, estuvo dialogando, en el Teatro Colón de Buenos Aires con el músico Daniel Barenboim sobre el tema del día, la búsqueda de la paz entre palestinos e israelíes.


Se puede suponer en Barenboim una cierta ingenuidad bien dispuesta, pero no es el caso de Felipe González. Sus antecedentes obligan a la odiosa pregunta: ¿qué quiso decir cuando dijo paz? En los últimos tiempos la desconfianza ha crecido entre los mismos que salieron a la calle para llevar al PSOE por primera vez al gobierno. ¿Porque la pobreza generalizada vuelve irritable a la gente, y se cabrea con la vida rumbosa de sus antiguos líderes? Sí, claro. Pueden llamarlo envidia, si no da para conciencia de clase.


Por eso la basura que aquellos socialistas, compañeros de ruta de Felipe, quisieron mantener bajo la alfombra –para no dar de comer a la derecha, viejo error largamente repetido– sale a la luz, se comienza a hablar en voz alta, y hasta se pone en negro sobre blanco, como en La CIA en España, del periodista Alfredo Grimaldos.


Sobre la participación del Departamento de Estado norteamericano en la construcción del liderazgo de Felipe González y su remozado partido queda mucho por decir, muchas alfombras por sacudir. Pero, aun poniendo todos los datos en cuarentena, la activa participación de Felipe González en las privatizaciones de empresas estatales argentinas, a favor de multinacionales con bandera de conveniencia, como los corsarios, debiera servirnos de advertencia. O en algún momento dejó de ser socialista o no lo fue nunca, es la divisoria de aguas que pone en tela de juicio no sólo a la transición; también a quienes estaban detrás del levantamiento militar que tuvo como protagonista a Antonio Tejero, disparando al techo del Parlamento el 23 de febrero de 1981.


Una pregunta que nadie contesta: ¿Por qué para el posible gobierno provisional, frustrado porque el golpe abortó, se contaba a Felipe González como vicepresidente para Asuntos Políticos? ¿Delirio del cuál González no sabía nada?


La cosa toma color y consistencia si se asume el punto de vista de La CIA en España, que demuestra lo que muchos saben y callan, que el guión para Felipe González se escribió en EE.UU., y se puso en marcha con el apoyo de Willy Brandt, cabeza de la socialdemocracia alemana, para asentar la corona y eliminar la “amenaza comunista”. El objetivo, bloquear al PC español, que, visto a la distancia y por los hechos posteriores, tal vez no era ningún problema real. Luego de los acuerdos de Yalta, donde quedó repartido el mundo y muy claras las fronteras entre países de la órbita soviética y de la órbita occidental, pocas posibilidades de acceso al poder tenían los comunistas españoles; y menos ganas. Sin embargo, que dirigentes como Santiago Carrillo y Dolores Ibárruri, La Pasionaria, tuvieran claro qué esperaba de ellos la URSS y aceptaran la monarquía arriando las banderas republicanas, no era suficiente. En el libro Sobre la gesta de los guerrilleros españoles en Francia, de Jean Ortiz –investigador de la Universidad de Pau, Francia, e hijo de un combatiente republicano–, dedicado al corazón español del maquis francés en los Pirineos, aparecen con claridad las diferencias entre los dirigentes en combate y exilio, tanto comunistas como socialistas, con los dirigentes que se allanaban a lo mandado o a lo posible.


Veamos. Felipe González se proyectó, sobre una dudosa imagen de combatiente clandestino –bajo el alias de Isidoro–, usando como uno de sus argumentos de campaña retirar a España de la OTAN. Sin embargo, a un par de años de su gobierno, maniobró un referéndum para afirmar esa integración. ¿Tenía antecedentes esa movida? Sí. En 1979, cuando era secretario general del PSOE, durante el XXVIII Congreso del partido, forzó la mano con una teatral renuncia, porque quería borrar el término “marxista” de la imagen partidaria. Entraba en colisión con su plan real –no el enunciado– que era claramente reformista, capitalista, y dirigido a pactar con la Iglesia y los sectores financieros que, ¿por amor al suicidio?, le dieron paso al poder sin protestar. Al mismo tiempo, renegar del marxismo desarmaba a los sectores internos que, desde la resistencia contra los nazis en la Segunda Guerra Mundial, seguían manteniendo ideas autogestionarias socialistas. Algo que encajaba perfectamente con el modelo ideológico del nuevo PSOE, la socialdemocracia alemana. Pero eso no es todo. Es un secreto a voces que Felipe González fue el “Señor X”, cabeza del Grupo Antiterrorista de Liberación (GAL), fuerza paramilitar semejante a las Tres A que, financiada por su gobierno, secuestró y eliminó a simpatizantes de ETA, antes de autodestruirse por sus propias chapuzas.


Todo esto sería historia antigua si no fuera porque Felipe González a veces mete la nariz en el ventilador. En 2013, los españoles que habían perdido sus trabajos y sus casas a manos de los bancos ocuparon la calle, ante los domicilios de políticos y banqueros, para señalarlos con el dedo. A esas movidas las llamaron “escraches”, tomando la palabra de actos similares en Argentina. La derecha, con su lógica natural y por su responsabilidad política en el desastre, no dudó en calificar de “nazismo” esas protestas. Lo que no era de esperar, al menos para los simpatizantes del PSOE, era que su antiguo líder, Felipe González, criticara duramente los escraches, “porque invadían” la privacidad de las personas y “podían traumar” a los hijos pequeños de los escrachados. Para decirlo suavemente, aquellos que habían sido desalojados de su único techo por la policía, que los arrastraba de los pelos delante de sus hijos pequeños, si alguna vez lo habían apreciado, dejaron de hacerlo. 


Se puede argumentar en su favor que es su opinión, y en democracia ya se sabe. Sólo que para un país devastado económicamente, con millones bajo el índice de pobreza, hambreados y rabiosos, resulta inaceptable que un señor que es muñidor, cabildero, lobista de un millonario y muchas multinacionales, un señor que goza de playas exclusivas en medio mundo y nadie sabe cuánta mosca tiene, pero sí que es mucha, conserve el marchamo de socialista y critique a los que luchan –pacíficamente– por dar techo y comida a sus hijos.
 
Entonces el Colón. El gran Felipe González derrama paz, bondad y buenas intenciones hacia palestinos e israelíes, y el público asistente lo escucha con recogimiento. Dan ganas de ser crítico, el dilema es con quién, porque tal vez la culpa no la tiene el chancho, sino quien le da de comer.

Esto lo publiqué hace un par de semanas en Miradas al Sur, contratapa.


Desahucio: policías y manifestantes en contra. Adivine quién gana.


 

lunes, 7 de abril de 2014

Malvinas, la OTAN tan al sur que no se entiende

Por pedido de algunos lectores cuelgo acá algo un poco viejo, pero que no perderá actualidad, porque los piratas siguen allí.


Año 7. Edición número 306. Domingo 30 de Marzo de 2014
Por 
Raúl Argemí. Periodista
Fortaleza Malvinas
Para afirmar su potestad sobre Las Malvinas y, de hecho, los mares aledaños, los británicos, con apoyo de EE.UU., han construido en la Isla Soledad la gran base militar de Mount Pleasant (Monte Agradable), la llamada Fortaleza Malvinas. Inau­gurada en 1986, tiene una pista de aterrizaje de 2.590 metros de longitud, que permite la operación de transportes de tropas y blindados como los gigantes C-5, un puerto de aguas profundas donde atracan submarinos convencionales y atómicos, e instalaciones donde se albergan varios miles de efectivos militares y otros tantos “contratistas”, figura de fantasía que encubre a mercenarios técnicos y militares.
Ni la defensa de un puñado de civiles malvinenses, ni las supuestas operaciones contra el narcotráfico justifican tal despliegue de fuerzas, como no sea porque allí se entrenan contingentes de soldados que participan en las guerras de Gran Bretaña. También es inquietante la afirmación de los especialistas de que allí, en función de hipótesis bélicas que conducen a una nueva Guerra Fría, se almacenan explosivos nucleares.
Las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur son hoy una pieza importante en la estrategia global del imperialismo y particularmente en el accionar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), actualmente extendida por todo el planeta. Concretamente, integrada al sistema global de inteligencia y comunicación de la OTAN, es uno de sus enclaves mejor equipados y, lejos, el mayor en el hemisferio sur. Pero los británicos no están solos, porque su socio mayor en la OTAN es EE.UU., que comparte los servicios malvineros, en parte para sus bases sudamericanas del llamado Comando Sur, que se complementa con la resucitada IV Flota de Guerra de los Estados Unidos patrullando el litoral atlántico.
Un documento de 2008, el que define “La Estrategia del Comando Sur hacia 2018” deja clara la idea de que el sistema de seguridad a nivel continental debe garantizar al Pentágono la posibilidad de realizar operaciones en cualquiera de los países de la que consideran su “área de responsabilidad” y también en los que denominan “espacios neutrales”, es decir aguas internacionales, espacio aéreo, espacio cibernético. El Atlántico Sur es uno de ellos.
Con base compartida en las islas tiene el control del Atlántico sur, de las rutas que unen América con África, la conexión el continente Antártico, y el paso al Pacífico por el Estrecho de Magallanes y el Pasaje de Drake. ¿Qué está en juego? Los campos petroleros marítimos descubiertos recientemente en Brasil, sus equivalentes en el mar continental argentino y las riquezas pesqueras de la Patagonia.
Arma por arma. La Fortaleza Malvinas cuenta oficialmente con unos 1.500 efectivos, de los cuales residen en forma permanente algo más de 500 y los otros mil son parte de contingentes rotativos que llegan para un entrenamiento de combate que puede durar desde un mes y medio hasta cuatro meses, antes de seguir viaje hacia Irak o Afganistán. Teniendo en cuenta que los “kelpers” civiles son 2.800, sin incluir los civiles de la base, uno de cada tres habitantes de Malvinas es militar.
Una observación de la base y un rastreo de documentos oficiales señalarán que este emprendimiento, que costó 1200 millones de dólares, merece ser depositario del orgullo de la Corona de la OTAN y de la Unión Europea, que avala el avance sobre todos los territorios que entran en su interés, extendiendo Europa hasta Tierra del Fuego. La amplitud de las pistas y las instalaciones de la base la han convertido en la mejor equipada de América del Sur. Secundariamente, su ubicación en Monte Agradable ha convertido a esa ciudad –Mount Pleasant– en la segunda en importancia en el archipiélago.
De acuerdo con la información que no se puede ocultar a los observadores internacionales, en la base militar hay cuatro zonas acondicionadas para aeronaves, con 50 hangares normales, siete reforzados y estacionamientos de naves subterráneos. En la Fortaleza Malvinas pueden operar simultáneamente más de 80 aviones de combate y unos 20 cisternas o transportes, porque tiene dos pistas de aterrizaje. Una de 2.590 metros y la otra de 1.525 metros, aptas las dos para las operaciones de transporte y combate.
En la actualidad en la base han reemplazado cuatro de los Panavia Tornado F3 –que entraron en combate en Irak/1991– de la escuadrilla 1435, por otros tantos Eurofighter Typhoon, el caza bombardeo más letal y moderno del mundo. Con el Typhoon se puede volar hasta muy adentro del territorio argentino y desde allí disparar misiles con un alcance de 700 kilómetros. Esa unidad de combate se complementa con otra, la 1312, que tiene un Hércules C-3 y un cisterna VC-10. Luego, la unidad 1564 tiene dos helicópteros de rescate Sea King HAR.3 y un helicóptero CH-47 Chinook, para transporte de tropa.
Por el lado del mar, Monte Agradable cuenta con el puerto de aguas profundas Mare Harbour, donde ancla la flota británica e invitados. Allí las fuerzas británicas alternan al HMS Clyde, el HMS Montrose, el HMS Dauntless, cuentan con el destructor HMS Edimburg, además de buques de patrullaje, cañones de artillería de 105 milímetros, y sistemas integrados de misiles y radares Rappier FSC/Dagger. También, desde el año pasado, cuentan con el submarino HMS Talent, con propulsión de energía atómica y misiles crucero Tomahawk que le dan un alcance de fuego de 2.000 kilómetros de alcance.
Lo ya dicho, ni los pocos malvinenses decididamente probritánicos que viven allí, ni la supuesta hostilidad de una imaginaria Argentina belicista que podría volver a invadir las Malvinas, ni cualquiera de las razones tipo guerra contra el terrorismo o el narcotráfico, dos fantasmas inasibles, explican un despliegue de fuerzas tan desproporcionado. Lo cierto es que, gracias a esta movida, la Falkland Island Company (FIC) pasó de administrar campos de ovejas a ser un poderoso aparato económico multirrubro, y los isleños pueden alimentar sus noches al calor del fuego de turba, recordando que el príncipe Guillermo, uno de los herederos de la Corona, cae por allí de tanto en tanto llevado por sus obligaciones militares.

sábado, 5 de abril de 2014

MH370 ¿El terrorismo ataca otra vez?



Imaginemos que primero se caza una mariposa o, pongamos que un avión. Vamos, es un juego. Jugamos a recortar figuritas. ¿Por qué? Para mí porque llueve. Usted ya verá.
Juguemos a armar un monstruito. Un disparate. Una quimera. Eso, una quimera.
“Fui tomado como rehén por personal militar que no se identificó luego que mi vuelo fuera secuestrado. Trabajo para IBM y logré esconder mi teléfono celular durante el secuestro, fui separado del resto de los pasajeros y estoy dentro de una celda. Me llamo Philip Wood. No puedo pensar bien, creo que he sido drogado”, decía el supuesto mensaje subido a la red.”
Corre por la red como mensaje de Philip Wood, empleado de IBM y pasajero del avión malayo. Dicen que las coordenadas de este mensaje son las de DiegoGarcía, base de EEUU.

¿Isla? Recorto. La isla Diego García es un atolón del Archipiélago de Chagos, situado en el Territorio Británico del Océano Índico (BIOT. La isla alberga una base militar estadounidense. Las instalaciones incluyen un aeropuerto, hangares, áreas técnicas, viviendas y otras infraestructuras civiles y un puerto de aguas profundas.
En 1966, el gobierno británico expulsó por la fuerza a toda la población nativa (unos 1800 habitantes) con objeto de alquilar Diego García a Estados Unidos. Como condición previa EE.UU exigió al gobierno británico “sanear” las islas de su población nativa y animales, o sea expulsar a los nativos.
A pesar de que el Tribunal Supremo británico sentenció que la expulsión fue ilegal y que la población tiene derecho a regresar, los distintos gobiernos británicos se han negado a cumplir la sentencia.

Sigo recortando. Tal vez logre una quimera.
 

Dicen: Philip Woods afirma en su perfil de Linkedin que trabaja en IBM, pero en la web de la compañía su nombre no figura.
Los británicos cumplieron su parte. En 1968, Gran Bretaña comenzó a impedir el retorno de los chagosianos que se habían ido para recibir tratamiento médico o disfrutar de unas vacaciones, abandonándoles a su suerte.

La embajadora argentina ante el Reino Unido, Alicia Castro señaló que Colin Robert, próximo gobernador de Malvinas, fue el responsable de que más de 2.000 personas fueran expulsadas de su hogar, la isla Diego García, para permitir una base militar de Estados Unidos. “Desde entonces, los chagosianos, que viven en la pobreza y dispersados en distintas partes del mundo, reclaman su derecho a regresar a su territorio y hogares”, explicó.
Castro expresó que cables filtrados por WikiLeaks demostraron que Roberts, entonces director para Territorios de Ultramar de la Cancillería británica, fue quien "fabuló la estrategia". El documento prueba que Roberts le dijo a un funcionario de la embajada de Estados Unidos en Londres que "el establecimiento de una reserva marina podría ser la forma más eficaz a largo plazo para evitar que los antiguos habitantes o descendientes de Chagos logren un reasentamiento". 

Atento recorto. “Reserva marina”. Naufragio. Primero las tortugas que los niños. Es justo, joden menos la paciencia.

En 1971 el almirante de la Armada de EEUU Elmo Zumwalt emitió un memorándum con solo tres palabras: ‘Absolutely must go’ (Definitivamente, deben irse)”.
Recorto…

Los británicos, con la ayuda del cuerpo de ingenieros de la Marina de EEUU, organizaron una cacería de los perros domésticos de los isleños, les rociaron con gas y los quemaron en contenedores de carga sellados. Luego ordenaron que el resto de los chagosianos fueran introducidos en barcos de carga. Durante las deportaciones, que tuvieron lugar en varias fases hasta mayo de 1973, la mayoría de los chagosianos dormían en las bodegas de los barcos, sobre guano (cagada de aves). Los caballos valiosos permanecían en cubierta. Al final del viaje de cinco días, los vómitos, los orines y los excrementos estaban por todas partes.

Al llegar a Isla Mauricio y las Seychelles, los chagosianos fueron literalmente abandonados en los muelles. No tenían casa, ni trabajo y apenas algo de dinero, pero no recibieron ninguna ayuda para su reasentamiento.
Las evidencias indican que la CIA ha estado utilizando como prisión secreta para sospechosos de pertenecer a al-Qaeda. Los EEUU indican que si permiten su regreso a los isleños, éstos presentarían un “riesgo inaceptable” para su base. Solamente han reconocido que en 2002 hubo dos vuelos que transportaron a un único detenido destinado a Diego García. El senador suizo Dick Marty entregó información al Consejo de Europa sobre la utilización de la isla como prisión secreta de Estados Unidos, para procesarlos y después mandarlos a Guantánamo.

No sé si esto del mensaje no falso desde acá al infinito. Sí sé que quien lo hiciera merece un aplauso. No podría haberlo hecho mejor. No podía haber elegido un sitio más oscuro que la isla donde esconden sus miserias británicos y norteamericanos. ¿OTAN? También, por supuesto. Atención de la casa para los amigos del club del imperio compartido.

COROLARIO: Si un ser que tiene cabeza, patas y cola de perro es un perro… un ser que tiene cabeza de león, cola de serpiente, silencios de isla siniestra, aviones fantasmas y mensajes que no pueden ser posibles, es una quimera.


miércoles, 26 de marzo de 2014

Alejandrito, un demócrata occidental


Alexander Muzychko. En Kiev, y en Chechenia.

“–¿Hay muchos fascistas en tu país?
–Hay muchos que lo son y no lo saben.
Pero se darán cuenta cuando llegue el momento”

Ernest Hemingway, Por quién doblan las campanas


Hace pocas horas las fuerzas policiales, o uno vaya a saber quién, mataron a uno de los paladines de la democracia en Kiev, Alexander Muzychko. Como servicio a la comunidad y porque lo vengo siguiendo en los últimos meses, les paso un perfil de este muchacho. Y guarda al polvo porque su gente le acaba de “declarar” la guerra al gobierno provisional de Ucrania. Su gente, que en los primeros días de quilombo actuó sin control del estado, o con el estado mirando hacia otro lado, y reventaron gente a su gusto.
¿De dónde salieron? De los campamentos de entrenamiento de la OTAN para los militantes nacionalistas extremistas ucranianos. De allí a participar en la guerra de Chechenia y en las guerras de los Balcanes, junto a los combatientes wahabitas, perpetrando crímenes de guerra contra los soldados serbios, rusos y civiles. (Fuente: RED VOLTAIRE/ CONTRAINJERENCIA)

EL PIBE ALEJANDRO DE DE CHECHENIA A KIEV
Uno de los más abyectos combatientes de Chechenia, Alexander Muzychko (también conocido como jefe de una pandilla de delincuentes que encabezó bajo el nombre de «Sasha Biliy»), dirigía hasta su muerte una de las brigadas del “Pravyi Sector”, el grupo radical que más a la vista estuvo en la organización del golpe de Estado de Kiev.
Según su biografía oficial Alexander Muzychko recibió en 1994 la “Orden de Héroe de la Nación”, concedida por Djokhar Dudaev, quien por entonces comandaba los terroristas chechenos en el enclave de Ichkeria, en reconocimiento por “sus brillantes victorias militares contra las tropas rusas”.
Sus talentos militares eran muy especiales: montaba operaciones de guerrilla, atrayendo a sus emboscadas las unidades rusas que operaban en zonas apartadas de Chechenia, y después participaba personalmente en la tortura y decapitación de los soldados rusos que lograba capturar. Al regresar a Ucrania, en 1995, se puso a la cabeza de una pandilla de criminales en Rovno. Fue finalmente juzgado y condenado a 8 años de cárcel por el secuestro y asesinato de un hombre de negocios ucraniano. Se dedicó a la política desde que salió de la cárcel, a finales de los años 2000.
Al terminar las guerras de Chechenia y los Balcanes, los contratistas que realizaban operaciones militares por cuenta de Estados Unidos y Gran Bretaña se acostumbraron a reclutar mercenarios ucranianos para llevar a cabo sus operaciones en Afganistán, Irak y Siria, entre otros países. El escándalo que estalló en Gran Bretaña alrededor de las actividades en Siria de una de esas empresas, Britam Defense, sacó a la luz la utilización de combatientes clandestinos reclutados en Ucrania para la realización de acciones encubiertas a favor de los objetivos políticos de los occidentales en el Medio Oriente. Muchos de aquellos elementos fueron enviados a Kiev para realizar allí el tipo de trabajo que ya saben hacer y por el que se les paga: disparar simultáneamente contra policías y manifestantes en la plaza Maidán desde los techos de los edificios colindantes.
Es evidente que la tolerancia de los occidentales hacia los sublevados radicales de Kiev en nada difiere de la complicidad de estadounidenses y británicos con la llegada de Hitler al poder en 1933, y con el posterior advenimiento del III Reich.
Y, para cerrar, unas oraciones no vienen mal. ¿Yihadistas? Y bueno, parece que es lo que hay:
Mijailo Arsenich, cura de la iglesia uniata de la región de Ivano-Frankovsk:
“Ahora estamos listos para la revolución. ¡Los únicos métodos eficaces de combate son el asesinato y el terror! Queremos estar seguros de que mañana no venga un solo chino, ni un negro, ni un judío ni un moscovita a confiscarnos nuestra tierra”.


lunes, 3 de marzo de 2014

¡A las armas! ¡Salvemos a la católica Ucrania!

Las tropas rusas no respetan las leyes de la guerra.

¡Españoles a las armas!
La sucia ocupación comunista de la muy católica Ucrania obliga a poner el pecho ante el avance de la desvergüenza, la sinarquía y la homosexualidad.
¡Responde como un hombre, joven español! (No se admiten mujeres)
¡Por Dios, por el Rey y por la Patria!
¡Únete a la nueva Legión Azul!
¡El PP te ama y conduce a la Gloria!

Comandante Marianito

ALISTAMIENTO EN TODAS LAS OFICINAS DEL OPUS DEI
EL ÁNGEL DEL LA GUARDA ESTÁ GARANTIZADO.